Para la sorpresa de muchos pasado el año, la pareja va al hospital por su tercer hijo, la doctora aun labora en dicho recinto y después de atender el parto sale a felicitar al padre recordando sus orgullosas palabras

Sin embargo el hombre antes de que la doctora pueda comentar algo le dice lleno de orgullo:

Mi estimada doctora el motor aún sigue funcionando ¿lo ha notado?.

A lo que la doctora sonriendo le contesta.

Bueno lo felicito mi estimado pero creo que llego la hora de cambiare el aceite a ese motor porque este niño le nació negro.

Esta es una humorística historia que nos recuerda que el tiempo no es impedimento para ser feliz además para tener y conservar el sentido del humor en cada momento de nuestras vidas, lo más importante es saber valorar las circunstancias de las que aprendernos y crecemos como personas.

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